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Autónomos: todas las claves para hacer bien la declaración del IVA

Indicaciones de cómo realizar correctamente la declaración del IVA con la posibilidad de aplazar su pago

Abril, julio, octubre y enero son cuatro de los meses más temidos por los trabajadores autónomos. En estas fechas es cuando deben presentar la declaración trimestral del IVA,  en otras gestiones tributarias.

El autónomo se comporta en este punto como un mero intermediario entre Hacienda y el consumidor final, por eso tiene que pagar a Hacienda la diferencia entre el IVA que ha repercutido y cobrado a sus clientes y el que ha soportado por las compras a proveedores.

No obstante, hay servicios que no tienen que pagar IVA como son los médicos y sanitarios, la educación y formación, las sociedades culturales y deportivas, las operaciones financieras y de seguros y alquiler de viviendas.

El resto sí que están sujetos a IVA, y deberán presentar el modelo de declaración a Hacienda 303. Se debe hacer antes del día 20 de los meses abril, julio y octubre; o hasta el 30 de enero. Además, éste se complementa con el resumen anual de IVA a presentar mediante el modelo 390 en el mes de enero.

Cálculos del IVA

A la hora de hacer la declaración, el autónomo deberá tener en cuenta el IVA repercutido, el soportado y el que finalmente debe pagar a Hacienda.

El IVA repercutido es el precio de venta por el tipo de IVA repercutido de cada factura. El IVA soportado es el precio de compra por el tipo de IVA soportado de cada factura recibida por compras y gastos. Mientras que el IVA a pagar es la diferencia entre el IVA repercutido menos el IVA soportado.

Qué es el régimen simplificado

Asimismo, hay autónomos que cotizan por módulos, que son los que se acogen al régimen simplificado del IVA. Este régimen se calcula aplicando los módulos contemplados en la orden, que dicen cuál es el IVA devengado por las ventas, al que podrá restársele todo el IVA soportado por operaciones corrientes, sin inversiones.

El régimen simplificado de IVA se presenta también en el modelo 303 desde hace tres años. Antes se presentaba en los mismos plazos que el régimen general del IVA, aunque para ello se utilizaba el modelo 310.

¿Se puede aplazar el IVA?

¿Se puede aplazar el pago del IVA? En 2016 un Real Decreto  eliminó la posibilidad de conceder aplazamientos o fraccionamientos de determinadas deudas tributarias, entre ellas las derivadas de los pagos fraccionados del Impuesto sobre Sociedades y las derivadas de tributos que, como el IVA.

Sin embargo, sí se pueden solicitar aplazamientos en los casos en los que la deuda sea igual o inferior 30.000 euros. Aquí los aplazamientos serán hasta un máximo de 12 plazos mensuales. La periodicidad de los pagos será, en todo caso, mensual. Se tramitan mediante un mecanismo automatizado de resolución.

También se podrá solicitar un aplazamiento si las solicitudes se refieren a una deuda cuyo importe global excede de 30.000 euros. El plazo de pago será de un máximo de 36 plazos mensuales. Si las deudas son por IVA, será necesario, además, acreditar que las cuotas de IVA repercutidas no han sido pagadas.

¿Qué es el criterio de caja?

Por otro lado, existe un régimen especial para aquellos autónomos que no quieren liquidar el IVA de las facturas que no han cobrado. Es lo que se denomina como criterio de caja.

Lo puede solicitar cualquier empresario o autónomo cuyo volumen de facturación del año anterior no supere los 2 millones de euros y cuyos cobros anuales en efectivo a un mismo cliente no superen los 100.000 euros.

Uno se puede dar de alta  rellenando el modelo 036 y 037 y presentándolos en la Agencia Tributaria. El plazo termina el 31 de diciembre del año anterior. Es decir, si se quiere formar parte del régimen del criterio de caja en 2019 se tiene hasta diciembre de 2018 para realizar el alta.

Para registrar una factura siguiendo este criterio, se debe rellenar el modelo 303 pero sin incluir esas facturas pendientes de pago y solo se podrán deducir los gastos que se hayan pagado.

Se dispondrá de  un plazo de cuatro años para declarar y pagar el IVA de las facturas pagadas por los clientes.

Del mismo modo, se deberá llevar un control formal de las fechas de pago y cobro de cada factura.