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Bonificaciones para autónomos al contratar un familiar. Las reglas de 2020

Los hijos menores de 30 años y aquellos otros familiares menores de 40 años y que no convivan con el empleador disfrutarán de bonificaciones en sus contratos.

Cuando se trata de la conversión en indefinidos de contratos en prácticas, de relevo o de sustitución por anticipación de la edad de jubilación, los empresarios pueden disfrutar de ayudas, siempre y cuando esos trabajadores contratados no sean familiares de hasta segundo grado. La excepción a esta regla la marcan los trabajadores autónomos.

Estos profesionales sí podrán realizar este tipo de contrato a un familiar, aunque con una serie de reglas. La primera de ellas, que dicho familiar sea menor de 45 años, que no esté a su cargo ni conviva en su hogar. Si son sus hijos, cuando estos tengan menos de 30 años y trabajen con él; vivan o no en su hogar. Además, será importante que el autónomo no tenga otros asalariados.

Las bonificaciones en concreto

Estas bonificaciones serán sobre la cuota empresarial a la seguridad Social. Así, por cada contrato, la empresa recibirá 500 euros al año, durante tres años, en el caso de que el trabajador sea hombre, y 700 euros al año, también durante tres años, en el caso de que la contratada sea una mujer.

En el caso de que la conversión del contrato se realice a tiempo parcial la normativa explica que “la bonificación se aplicará en los términos del artículo 2.7 de la Ley 43/2006, de 29 de diciembre (BOE de 30 de diciembre), según redacción dada por el artículo 6.Dos de la Ley 27/2009, de 30 de diciembre (BOE de 31 de diciembre)”.

Asimismo, aunque esta ayuda puede ser complementaria a otras que tengan la misma finalidad, entre ellas no podrán superar el 60% del coste salarial anual del contrato bonificado. Además, será necesario e imprescindible que la empresa se encuentre al día en sus obligaciones de tributaciones frente a la Seguridad Social.

En caso de que no se cumpliesen todos los requisitos, pero se hubiese concedido la ayuda por error o por no haber sabido en el momento el no cumplimiento de los mismos, las cuantías recibidas deberán ser devueltas. También se incluirán los regaros e intereses de demora correspondientes.