Portada > AUTÓNOMOS PYMES > ¿Pensando en emplear? Contratos que puedes hacer, condiciones y a qué te obligan como empleador

¿Pensando en emplear? Contratos que puedes hacer, condiciones y a qué te obligan como empleador

Los contratos temporales pueden ser: de formación, en prácticas, eventual por circunstancias de la producción, por realización de obra o servicio y de relevo por duración determinada.

contratos empresas autónomos

A la hora de incluir a un nuevo trabajador en la empresa es importante conocer cuáles son los contratos que se pueden realizar. Tanto el empleador como el asalariado se pueden beneficiar de algunas ventajas que ofrece dicha relación laboral. Pero cuidado, también algunos llevan implícitas ciertas condiciones u obligaciones.

Desde la Confederación General de Trabajadores han recopilado todos estos contratos temporales basándose en la información de la Ley LISOS 7.2 y el los artículos 10, 11, 12, 13, 14, 15 y 16 del Estatuto de los Trabajadores. Y compartido esta información que pasamos a desgranar, con el objetivo de que el autónomo, pyme y empleador conozca todas las posibilidades, derechos y beneficios.

Contrato de formación

Uno de los primeros, y destinado a los jóvenes, es el contrato de formación. El empleado deberá tener entre 16 y 25 años y no podrá poseer ninguna titulación o cualificación oficiales que le permita acceder a otro tipo de contrato (por ejemplo, el de prácticas que veremos a continuación). Esto se debe a que, como su nombre indica, dentro de su horario laboral también estará incluida la formación en la profesión o actividad.

Este tipo de contratos tendrán una duración mínima de un año y un máximo de tres, aunque en algunos casos, y según el convenio del colectivo, los tiempos pueden variar. Eso sí, la duración nunca podrá ser inferior a seis meses ni superior a los tres años estipulados. Además, en caso de que finalice el contrato (antes de la expiración del tiempo legal) se podrá prorrogar hasta en dos ocasiones. En este caso tampoco se podrán superar los tres años máximos ni las prórrogas podrán ser de menos de seis meses.

Contrato en prácticas

El contrato en prácticas es, a diferencia del anterior, el destinado a las personas que sí que tienen formación y cualificaciones oficiales. Estos pueden ser estudios universitarios, formaciones profesionales de grado medio o superior, certificados de profesionalidad, etc.

El acuerdo puede firmarse de este modo siempre que no se hayan superado los cinco años desde la finalización u obtención del título, aumentando a siete en los supuestos de personas con algún tipo de discapacidad. En cuanto a la duración, el mínimo serán seis meses y el máximo dos años. De nuevo, los convenios colectivos pueden establecer diferentes tiempos (respetando el máximo y el mínimo) y también, como en el caso anterior, se pueden realizar hasta dos prórrogas que no superen el máximo.

Cuando una empresa vea que hay un importante aumento de tareas y trabajo o exceso de pedidos, se podrá hacer un contrato eventual por circunstancias de la producción. Serán los diferentes convenios colectivos los que estipulen actividades que pueden realizar estos contratos, criterios, etc.

La duración máxima de este tipo de contrato será de seis meses, teniendo un periodo de referencia de doce. Este periodo se iniciará en el momento en que comience la causa que provoca el contrato. Según convenio, además, existirá la opción de aumentar el tiempo, aunque nunca será superior a 12 meses de contrato y 18 de periodo de referencia.

Además, será importante remarcar y que conste de forma clara la eventualidad del contrato ya que, de no hacerlo, podría aplicarse la teoría del fraude de ley.

Contrato por obra y servicio

El contrato para la realización de una obra o servicio determinado también es otra de las opciones. Este debe coincidir siempre con la duración de dicha obra o servicio que se estipula en el acuerdo, aunque no podrá ser superior a tres años. El único caso en que puede sobrepasar ese límite es por una prórroga de 12 meses por convenio.

Para que este contrato sea válido, el empleado no podrá realizar unas labores diferentes a lo que supone la realización del servicio o la obra. En caso de que se considere que realiza otro tipo de tareas o que no queden claras los servicios u obras a realizar (como estipula la legislación) podrá considerarse indefinido.

En el caso de que se precise la sustitución de un trabajador, se puede realizar un contrato de interinidad con otra persona. De hecho, la duración estará determinada por el tiempo al que el primer empleado tenga derecho para reservar su puesto de trabajo.

Este tipo de contrato también se puede hacer para los supuestos en que se necesite cubrir un puesto de trabajo durante un proceso de selección del que será el empleado que ocupe dicho puesto. En estos casos la duración máxima será de tres meses, salvo en las Administraciones Públicas que la duración la determinará el propio proceso de selección.

Contratos de relevo

Por último, también se pueden hacer contratos de relevo celebrados por duración determinada. Están dirigidos, especialmente, para la contratación durante el tiempo que al empleado que vaya a ser relevado le quede para su jubilación. Puede darse la situación de que la persona se jubile de forma parcial y continúe en la empresa, en ese caso podrá prorrogarse el contrato de forma anual.

Los marcados tiempos de cada contrato deben cumplirse y, en caso de superarlos, el trabajador puede convertirse en fijo. Esto ocurrirá cuando superen los 24 meses de contratación (dentro de un periodo de 30), a través de dos o más contratos de tipo temporal, incluso cuando el puesto de trabajo sea diferente dentro de la misma empresa o grupo de empresas.