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Gastos no oficiales que la Ley me permite postergar

Se podrán suspender o aplazar gastos como la luz, el gas o el alquiler del local en el que se ejerce la actividad, siempre que este no coincida con la vivienda.

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Entendemos como gastos no oficiales aquellos que no tienen nada que ver con la Administración (impuestos o Seguridad Social) pero que tenemos la obligación de cumplir con ellos de igual forma, como es lógico. Ahora, debido al coronavirus, la legislación también permite atrasar algunos de estos pagos tal y como recoge la Guía de Ayudas publicada por la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA).

Por un lado, a través del Real Decreto-Ley 11/2020 de 31 de marzo, se ha aprobado la flexibilización de los contratos de suministro para autónomos y empresas. Estos permiten la suspensión temporal o modificación de los contratos de electricidad o gas natural sin ningún tipo de recargo, siempre y cuando se esté dado de alta en el RETA.

Ese mismo requisito, por otro lado, será el exigido para la suspensión de facturas de electricidad, gas natural y productos derivados del petróleo mientras dure el estado de alarma. Esta suspensión está regulada por el mismo real decreto.

Por último, en el RD 15/2020, de 21 de abril, se recoge la moratoria de arrendamientos para uso distinto del de vivienda. Con plazo de un mes, desde el pasado 23 de abril, los trabajadores autónomos también podrán postergar este gasto solicitando a su arrendador la moratoria del pago de alquiler. Esta durará mientras continúe vigente el estado de alarma aunque, si lo necesitase, podría prorrogarse las siguientes mensualidades, sin poder superar nunca los cuatro meses.

La aplicación se hará de forma automática y la devolución se hará de forma fraccionada en el plazo de dos años (siempre y cuando el contrato no finalice antes). Este plazo de devolución comenzará a partir de que se supere la situación o bien cuando finalicen los cuatro meses. Asimismo, el arrendador no podrá imponer ningún tipo de interés o recargo.

Cuando el arrendador no sea un gran tenedor se podrá solicitar, durante el mismo plazo que la moratoria, un aplazamiento temporal y extraordinario de la renta. En estos supuestos se dispone la fianza como pago de parte o de una o varias mensualidades, aunque deberá de ser devuelta por el arrendatario en el plazo de un año.

En caso de que se trate de un autónomo deberá cumplir los siguientes requisitos: estar dado de alta (a fecha de 14 de marzo) en RETA, REM u otra mutualidad; que su actividad se haya suspendido por el estado de alarma; o que, de no haber sido suspendida, su facturación haya bajado, al menos, un 75% en el mes anterior a la solicitud del aplazamiento y respecto al mismo trimestre del año anterior.

Cuando se trate de una pyme deberá cumplir también el requisito de suspensión o bajada de la facturación. Además, será necesario que no reúna dos de estas condiciones durante los últimos dos años: un número de trabajadores medio superior a cincuenta, un importe neto anual de ocho millones de euros de cifra de negocio o superar los cuatro millones de euros en el total de las partidas de activos.