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Me devuelven ventas por el COVID. Qué hacer el con IVA para no tener problemas con Hacienda

En la mayoría de casos habrá que enviar al cliente una factura rectificativa.

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Algunas emrpesas se encuentran con la devolución de materiales por parte de sus clientes, al cesar su actividad a causa del coronavirus u otros motivos. Pero, ¿cómo hay que actuar para no tener problemas con Hacienda?

La propia Agencia Tributaria se encarga de responder a todas estas cuestiones en su documento ‘Preguntas frecuentes sobre impuestos, censos e identificación electrónica’.

La normativa recoge los casos en los que hacer una factura rectificativa

Existen casos en los que, si este cliente compra más materiales posteriormente, bastaría con restar el importe devuelto del importe de este nuevo pedido. Así, debería coincidir no solo el destinatario, sino también el tipo impositivo. El resultado de la factura podría ser, entonces, positivo o negativo.

Pero, en el supuesto que nos ha traído hasta aquí, se entiende que no podrá haber un suministro posterior al tratarse de un cese de actividad. Por ello, tal y como recoge el Reglamento de facturación en su artículo 15, la devolución de materiales y bienes adquiridos es uno de los motivos en los que es necesario realizar y hacerle llegar una factura rectificativa al cliente.

Esta, además, podrá realizarse de dos formas distintas: por sustitución o por diferencias. Como ambas opciones son válidas, cada autónomo o empresa elegirá la que le resulte más fácil o clara.

Habrá dos opciones para realizar esta factura

Imaginemos que, en la factura inicial, la base imponible era de 1.000 euros y el IVA del 21%, resultando 210 euros.

Si se realizase una factura rectificativa por sustitución, se añadiría una base imponible de 0 euros y una cuota del tipo impostivo repercutido de 0 euros (indicando igualmente que sería del 21%). A continuación se añadirían la base imponible y el IVA repercutido de la factura inicial, indicando expresamente que ambos son ‘rectificados’.

Con el mismo ejemplo, pero tratándose de una factura rectificativa por diferencias, se incluiría que la base imponible es de -1.000 euros y la cuota repercutida de IVA, con el tipo impostivo del 21%, con -210 euros. Solo con esa información ya estaría lista, por lo que resulta más sencilla que la anterior.