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Autónomo: la decisión que todavía debes tomar respecto a tu contabilidad en 2020

El próximo 31 de diciembre termina el plazo para elegir si se tributa a través del régimen de módulos o de estimación directa.

El mes de diciembre no solo indica el fin del año, también finaliza el ejercicio fiscal. Por tanto, es un mes en el que los autónomos tienen que tomar decisiones. Por ejemplo en lo que respecta a la contabilidad fiscal, eligiendo si la tributan a través de estimación directa u objetiva.

La estimación objetiva se hace sobre unos rendimientos aproximados

Estas dos formas de tributación son muy distintas. La primera, la directa, se basa en la presentación de todas las facturas. Es decir, se hace a partir de los ingresos y gastos deducibles reales que ha tenido la empresa o negocio.

Por otro lado, la estimación objetiva (conocida también como régimen de módulos) se hace de forma distinta. En ella se tienen en cuenta unos cálculos realizados por Hacienda, específicos para cada sector, sus rendimientos, el número de empleados, el número de personas empleadas, etc.

De esta forma, cada empresa o negocio deberá tributar de forma trimestral unos rendimientos aproximados. Así, tanto el IVA como el IRPF serán iguales cada trimestre. Además, la Agencia Tributaria también establece cuáles son los autónomos que pueden elegir este régimen de módulos. Estos se publican en el BOE.

El 31 de diciembre finaliza el plazo para cambiar el tipo de estimación

Como decíamos, el próximo 31 de diciembre es cuando finaliza el plazo para decidir cuál de los dos tipos de estimación elegir para los rendimientos de su actividad. Por norma general, si se pasa de la estimación objetiva a la directa deberán pasar tres ejercicios para poder volver a ella.

Aún así, este año tiene sus peculiaridades. Cabe recordar que a principios del mismo, viendo la situación económica, se permitió a determinados negocios que tributasen por estimación objetiva, renunciando a los módulos.

De esta forma, han podido tributar y pagar los impuestos teniendo en cuenta sus ingresos reales. Evitando así unos parámetros que Hacienda había hecho para una situación habitual y no una excepcional, como la provocada por la pandemia. Ahora, estos autónomos pueden volver a elegir tributar, si lo desean, por estimación objetiva, sin tener que esperar los tres ejercicios reglamentarios.